Aumentar
la rentabilidad de la empresa es uno de los principales objetivos de
cualquier pyme u organización que cuenta con diferentes departamentos y
empleados con distintas funciones. En realidad, el término "rentable"
puede aplicarse a cualquier negocio que genere unos beneficios mayores
que los gastos que realiza, sin tener en cuenta el tamaño o la cantidad
de trabajadores que tenga.
Cada vez más, las compañías buscan no sólo sus beneficios a nivel económico sino a nivel social.
Ahora, las empresas no sólo necesitan una buena posición en el mercado
para mantenerse y ser rentables sino también una aceptación social.
Convertirse en una empresa ecofriendly,
comprometida con el medio ambiente y con el bienestar de sus empleados,
son ventajas que colocan a las compañías en posiciones privilegiadas
frente al resto de la competencia.
Qué es la rentabilidad de la empresa
Lo primero es entender bien el concepto y saber exactamente a qué
hace referencia y qué hay que tener en cuenta para saber si una
organización es o no rentable.
Una empresa se considera rentable cuando
genera suficiente utilidad o beneficios. Es decir, cuando sus ingresos
son más elevados que sus gastos, y entre ambos hay una diferencia
considerable, cuanto más alta, más rentable.
No se trata sólo de medir sus activos sino también el retorno de su inversión.
Hay que tener en cuenta diferentes índices y ratios para calcularla y
una vez obtenida, aplicar las claves de las que te vamos a hablar para
aumentar esa rentabilidad.
Cómo calcular la rentabilidad de la empresa
Para hacer un buen cálculo de la
rentabilidad de una empresa, se necesita un análisis o estudio para
obtener resultados precisos. En ese informe, se analizan diferentes
indicadores o ratios como pueden ser el del resultado neto en relación a
las ventas obtenidas, los activos o el resultado de explotación, entre
otros.
Los principales índices que a medir para conocer el nivel de rentabilidad son dos:
- El ROA, que es la rentabilidad económica que se
obtiene por los activos de la empresa. Aporta una visión sobre la
eficiencia del negocio en el uso de sus activos para generar utilidades.
- El ROE, la
rentabilidad financiera que se analiza en función de un resultado
previsto o conocido después de los intereses. Lo que mide es la
rentabilidad con respecto al patrimonio que posee.
Hay diferentes herramientas, softwares y
profesionales que pueden ayudarte a calcular esa rentabilidad antes de
poner en marchas las acciones necesarios para aumentarla que te
detallamos a continuación.
Claves para aumentar la rentabilidad
Análisis e identificación de rentabilidad
Lo primero de todo será identificar
cuáles son las vías y fuentes más rentables de tu negocio. Reconocer
cada una de las fuentes de las que provienen los mayores ingresos de
nuestra organización y aquellas por las que estamos dando pérdidas es
imprescindible.
Una vez detectada la principal fuente de
ingresos y el resto de ganancias, será el momento de fijar un plan de
acción centrado en cada una de ellas. La idea es conseguir mantener las
que nos dan mayores beneficios y actuar sobre lo que está estancado o
genera pérdidas.
Buena logística y atención al cliente
En función del sector del que estemos
hablando, la logística va a ayudar a conseguir mejores resultados.
Invertir en unos buenos proveedores que faciliten la entrega del
producto así como la atención al cliente o al usuario es fundamental.
Los tiempos de espera deben ser bajos y, por tanto, el ahorro de tiempo tanto para los empleados como para el cliente, son importantes para obtener una mejor reputación que repercuta en un aumento de ingresos.
Modernizar la empresa
No podemos quedarnos estancados pasando por alto la transformación digital que están llevando a cabo muchas empresas. Las nuevas tecnologías y la modernización de la empresa suponen una inversión necesaria en la era digital en la que estamos inmersos.
Un buen programa de gestión documental
que agilice los tiempos de búsqueda de datos, ahorre costes de personal
y mantenimiento y mejore la atención a los clientes, entre otras
ventajas, es una necesidad para cualquier pyme u organización.
Pero no sólo la gestión de sus
documentos, sino también, los programas, tecnología, logística,
presencia en Internet, Redes Sociales...y todo aquello que suponga la
adaptación a esta nueva forma de consumo.
Capacitar a los empleados
Unos trabajadores eficientes, con la
formación necesaria para desempeñar las distintas tareas a las que están
adscritos pero también otras funciones que pudieran realizar, es una
garantía de éxito.
Involucrar a la plantilla en la
organización, consiguiendo que adquieran un compromiso con la misma,
ayuda a tener una empresa más rentable. Si los trabajadores no son
productivos, el nivel de beneficios se verá afectado.
Apostar por la sostenibilidad
La sociedad tiene cada vez más en cuenta
el compromiso social y medio ambiental de las empresas. Ya no vale con
tener un buen producto o una buena atención, sino que hay que mostrar
los valores y que éstos estén alineados con la mejora de la
sostenibilidad.
Hay distintas formas de ser una empresa sostenible y
ecológica y, aunque en principio pueda parecerte que no tiene relación
con la rentabilidad de la empresa, sí que es una forma de atraer más
usuarios y clientes hacia tu negocio.
Aumentar la productividad
La productividad influye directamente en la rentabilidad. Ser una empresa con unos niveles altos de productividad, siguiendo las claves para tener unos empleados productivos y eficientes, está relacionado con mejorar los resultados financieros y económicos.
Está clave está muy relacionada con la
capacitación de los empleados y también con aportarles incentivos que
les animen a involucrarse más con la empresa. Si están satisfechos y
además rentabilizan al máximo su jornada laboral, los resultados serán
más elevados.
Reducir costes innecesarios
Aumentar la productividad de una empresa
suponen saber gestionar bien los recursos con los que cuenta y
conseguir colocar los beneficios por encima de los gastos.
Reducir costes es una de los pasos necesarios para cualquier negocio que busque la manera de aumentar su productividad. Aparatología obsoleta que consume demasiado; numerosas impresiones que generan gastos en papel, tóner, mantenimiento; más personal del necesario para las gestiones administrativas que podrían realizarse más rápido con programas de gestión avanzados; y otros recursos tanto técnicos como humanos.
Por tanto, aumentar la rentabilidad de
una empresa es posible y has de comenzar valorando cuáles son las
fuentes principales de ingresos y gastos, para acometer una serie de
acciones que te llevarán por el buen camino. Y recuerda que, hoy día,
ser rentable va más allá de tener una buena posición económica y hay
otros factores que influyen en la toma de decisiones de los usuarios a
los que te diriges.
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